Historia de la Reforma

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R. C. Sproul

“Un pozo negro de herejías”. Este fue el juicio emitido por el Santo Emperador Romano, Carlos V, el 26 de mayo de 1521, poco después de que Lutero prestara declaración en la Dieta de Worms.

Con anterioridad, en la bula Exsurge Domine, el papa León X describió a Lutero como un jabalí suelto en la viña de Cristo; un porfiado y maldito hereje de mala reputación. El 4 de mayo de 1521, Lutero fue “secuestrado” por unos amigos y llevado al castillo de Wartburg, donde fue mantenido oculto en secreto, disfrazado de caballero. Allí, Lutero acometió de inmediato la tarea de traducir la Biblia a la lengua vernácula.

Con frecuencia se describe la Reforma como un movimiento que giró en torno a dos cuestiones fundamentales. La presunta causa “material” era el debate sobre la sola fide (“la justificación sólo por la fe”). La causa “formal” fue la cuestión de la sola Scriptura, respecto a que la Biblia, y sólo ella, tiene autoridad para sujetar la conciencia del creyente. Los Reformadores consideraban la tradición de la Iglesia con respecto, pero no como fuente normativa de revelación. La “protesta” del protestantismo llegó mucho más allá del asunto de la justificación sólo por la fe, y desafió muchos dogmas que surgieron en Roma y, en especial, durante la Edad Media.

En un breve espacio de tiempo, la Reforma barrió toda Alemania, pero no se detuvo allí. Ayudada por la traducción de la Biblia en otras naciones, la reforma se extendió hasta los hugonotes en Francia, a Escocia, Inglaterra, Suiza, Hungría y Holanda. Ulrich Zwingly dirigió el movimiento de la Reforma en Suiza, John Knox en Escocia, y Juan Calvino entre los protestantes franceses.

En 1534, Calvino pronunció un discurso que llamaba a la iglesia a regresar al puro evangelio del Nuevo Testamento. Su discurso fue quemado, y Calvino tuvo que huir de París a Ginebra. Disfrazado de viñador, escapó de la ciudad en un canasto. Durante el año siguiente, unas dos docenas de protestantes fueron quemados vivos en Francia. Esto incitó a Calvino a escribir su famosa Institución de la religión cristiana, que fue dirigida al rey de Francia. Su pensamiento, contenido en la Institución, se desarrolló en la dominante teología para la expansión internacional de la Reforma.

La primera edición de Institución se terminó en 1536, el mismo año que Calvino fue convencido por Farel para ir a Suiza y hacer de Ginebra la ciudad modelo de la Reforma. En 1538, Farel y Calvino se vieron obligados a abandonar Ginebra. Vivió y ministró en Estrasburgo durante tres años, hasta que fue reclamado de nuevo desde Ginebra, en 1541.

La teología de Calvino recalcaba la soberanía de Dios en todos los ámbitos de la vida. Su principal entusiasmo era la reforma de la adoración hasta un nivel de pureza que no diera lugar ni respaldara la inclinación humana a la idolatría. Ginebra atrajo a líderes de toda Europa, quienes acudieron allí para observar el modelo y ser instruidos por Calvino mismo.

Durante ese período, la turbulencia se extendió a Inglaterra, cuando el rey Enrique VIII se resistió a la autoridad de Roma. En 1534, Enrique se convirtió en la Cabeza Suprema de la Iglesia Anglicana. Acometió la persecución de los evangélicos, que escaló bajo “María la Sanguinaria”, e hizo que muchos huyeran a Ginebra en busca de refugio.

La persecución se suspendió bajo la “Buena Reina Bess”, Isabel I, cuya postura provocó una bula papal en contra de ella, en 1570. La Reforma se extendió con rapidez a Escocia, en gran medida bajo el liderazgo de John Knox, quien sirvió durante diecinueve meses en galeras, antes de ir a Inglaterra y, a continuación, a Ginebra. En 1560, el Parlamento Escocés rechazó la autoridad papal. En 1561 se reorganizó la Scottish Reformed “Kirk”.

Una interesante nota a esto es que el primer hombre que John Knox ordenó en el ministerio de la iglesia fue un oscuro clero, de nombre Robert Charles Sproul, de quien yo soy descendiente directo.

A principios del siglo XVII, la Reforma se extendió al nuevo mundo, con la llegada de los Pilgrims [peregrinos] y las colonias de puritanos que trajeron consigo la teología reformada y la Biblia de Ginebra.

La teología de la Reforma dominó la evangelización protestante durante décadas, pero más tarde se diluyó bajo las influencias del pietismo y el finneyismo.

Hacia finales del siglo XX, la teología de la Reforma declinó de forma dramática en el mundo occidental, y fue atacada por la teología liberal del siglo XIX, por una parte, y por la influencia de la teología arminiana, por la otra. Esto sucedió así, sobre todo, en los Estados Unidos.

En la escena presente de la evangelización estadounidense, la teología de la Reforma es un informe de la minoría. Las corrientes dominantes de la teología que reina en los círculos evangélicos actuales son el dispensacionalismo y el pensamiento carismático neopentecostal. La fenomenal propagación y el crecimiento de la teología dispensacionalista en los Estados Unidos es un capítulo fascinante de la historia de la Iglesia. Con sus raíces en las suposiciones de los British Plymouth Brethren (Hermanos británicos de Plymouth), el dispensacionalismo se extendió con rapidez a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Alimentado por el movimiento de la Escuela Bíblica, las conferencias de profecía y la predicación de hombres como D. L. Moody, el dispensacionalismo consiguió un enorme apoyo popular.

La versión estadounidense del dispensacionalismo alcanzó gran impulso por la publicación de la Biblia de Referencias Scofield. La Biblia Scofield, con sus notas de estudio, sirvió de herramienta popular para la difusión de la teología dispensacionalista. Esta teología fue forjada por hombres que tenían sus raíces, de manera predominante, en el pensamiento de la Reforma. Los temas de la teología reformada clásica quedaron modificados, de manera considerable, por este movimiento.

La Nueva Biblia de Estudio de Ginebra es la primera Biblia de estudio claramente reformada en inglés que apareció desde la Biblia de Ginebra, en el siglo XVI. Busca recuperar la teología de la Reforma y proporciona una guía para que los laicos entiendan su rico sistema histórico, doctrinal y bíblico. Su importancia para el cristianismo estadounidense es enorme. Mi esperanza es que ayude a guiar a los evangélicos de habla inglesa de regreso a sus raíces de la Reforma. Y, más importante aún, está diseñada para invitar a los evangélicos a que vuelvan a la Biblia misma y a sus confesiones históricas de la teología bíblica.

Más allá de las fronteras de los Estados Unidos, la Nueva Biblia de Estudio de Ginebra puede usarse para expandir la luz de la Reforma a tierras donde la Reforma original no llegó jamás, en especial a Rusia y a la Europa del Este.
En nuestros días, hemos visto un avivamiento de interés en la Biblia y un compromiso renovado con la autoridad y la fiabilidad de las Escrituras. Sin embargo, la Reforma fue más que una doctrina sobre la Biblia. Fue provocada por el estudio profundo y serio de la Biblia. No basta con ensalzar la virtud de las Escrituras: debemos escuchar de nuevo sus enseñanzas. Sólo mediante la recuperación formal y ferviente de la verdad bíblica se podrá evitar caer en un nuevo pozo oscuro de herejía.

The History of the Reformation, © R. C. Sproul 1995, Tabletalk Magazine. Usado con permiso.