Orientación pastoral

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El amor pastoral
3 / 03 / 2015

220px-Richard_Baxter_ColourRichard Baxter

Todo nuestro ministerio debe llevarse a cabo con tierno amor por nuestra gente. Debemos dejar que vean que nada nos complace sino lo que les beneficia a ellos; que lo que les hace bien a ellos nos hace bien a nosotros; y que nada nos importa tanto como sus heridas. Debemos sentir por nuestra gente lo que un padre siente por sus hijos; sí, el amor más tierno de una madre no debe superar el nuestro. Debemos sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en ellos. Leer más




La depresión
6 / 12 / 2013

Charles SpurgeonC.H. Spurgeon

Antes de los grandes logros es muy corriente que experimentemos esa misma depresión en cierta medida. Al contemplar las dificultades que tenemos por delante, nuestros corazones decaen: los hijos de Anac caminan majestuosamente ante nosotros y, en su presencia, somos como langostas en nuestra propia estimación. Las ciudades de Canaán se elevan amuralladas hasta el cielo y ¿quiénes somos nosotros para esperar tomarlas? Estamos listos para tirar las armas y salir huyendo. Nínive es una gran ciudad, y huiríamos a Tarsis antes que enfrentarnos con sus ruidosas multitudes. Buscamos inmediatamente un barco que pueda llevarnos sosegadamente lejos de ese terrible escenario y solo el miedo de una tempestad frena nuestros desleales pasos. Esa fue mi experiencia cuando empecé mi pastorado en Londres.
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El deber primordial del hombre de Dios
26 / 09 / 2013

Thomas-Murphy

El hombre de Dios debe considerar que su deber primordial consiste en alimentar su propia alma, y crecer en las verdaderas gracias de la piedad y en la semejanza de Cristo. Thomas Murphy no exagera cuando declara: Leer más




El ejemplo de generosidad de Pablo
13 / 05 / 2013

Dr. Robert Martin


Sirviendo al Señor […] y con pruebas que vinieron sobre mí por causa de las intrigas de los judíos (Hch. 20:19)

Al dirigirse Pablo a los ancianos efesios, y describir el ejemplo de su propio ministerio, conduce la atención de ellos a lo que conocen por experiencia, de primera mano, en cuanto a su coherente ministerio en medio de ellos. «Vosotros bien sabéis cómo he sido con vosotros todo el tiempo, desde el primer día que estuve en Asia» (20:18). Al hablar de cómo se comportó estando en medio de ellos, cita su humildad, su compasión y su generosidad. «Sirviendo al Señor con toda humildad, y con lágrimas y con pruebas que vinieron sobre mí por causa de las intrigas de los judíos» (20:19). Leer más




El ejemplo de compasión de Pablo
13 / 05 / 2013

Dr. Robert Martin

Sirviendo al Señor […] con lágrimas (Hch. 20:19)

Hemos visto que, al describir el ejemplo de su propio ministerio. Pablo dirige la atención de los ancianos efesios a lo que conocen por experiencia y de primera mano. Habla con la plena seguridad de un hombre que sabe que tiene un control sobre sus conciencias logrado por su ministerio coherentemente honorable, idóneo y fiel en medio de ellos. «Vosotros bien sabéis cómo he sido con vosotros todo el tiempo, desde el primer día que estuve en Asia» (Hch. 20:18). Leer más




El ejemplo de humildad de Pablo
13 / 05 / 2013

Dr. Robert Martin

Sirviendo al Señor con toda humildad (Hch. 20:19).

Al describir su forma de conducta entre los efesios, Pablo menciona primero su humildad, su compasión y su abnegación. «Sirviendo al Señor con toda humildad, y con lágrimas y con pruebas que vinieron sobre mí por causa de las intrigas de los judíos» (20:19). En este capítulo, consideraremos la primera de estas virtudes de un ministro idóneo y fiel. Pablo afirma que su presencia y su ministerio habían sido marcados con la cualidad de la humildad. Asevera haber servido al Señor «con toda humildad (tapeinofrosu, nh). Esta palabra no se halla en las litas de vocabulario griego elemental estudiada por los estudiantes ministeriales, pero quizá debería figurar en ellas, porque denota el rasgo esencial de un ministerio que sigue el ejemplo apostólico. Leer más




La fidelidad en el ministerio pastoral
13 / 05 / 2013

Dr. Robert Martin

Vosotros bien sabéis cómo he sido con vosotros todo el tiempo, desde el primer día que estuve en Asia (Hch. 20:18).

Pablo ha estado fuera, en su tercer viaje misionero, fortaleciendo a las iglesias de Galacia y Frigia (Hch. 18:23), y trabajando durante tres años en Éfeso (20:31); a lo largo de este tiempo, «todos los que vivían en Asia oyeron la palabra del Señor» (19:10). Ahora está volviendo a la iglesia de Antioquía que lo había enviado, y con planes de detenerse por el camino en Jerusalén. En primer lugar, se dirigió al oeste por última vez, y visitó a las iglesias de Macedonia y Grecia. Solo después de esto, ahora inicia su trayecto hacia Jerusalén. Leer más




Una vida de piedad vital es la condición previa indispensable de toda eficacia ministerial
19 / 01 / 2012

Albert N. Martin

Al considerar la cantidad de tiempo que atribuimos a las distintas facetas de la obra ministerial presupongo la primacía de la predicación entre los deberes públicos del ministerio. Como veremos, se trata de deberes privados y públicos a la vez, que están relacionados con el oficio de un anciano apartado para trabajar en la palabra y en la doctrina. Sin embargo, entre sus ministerios y responsabilidades públicas como orientar al afligido, supervisar, visitar a los enfermos, evangelizar, ninguno es tan vital como el tiempo establecido para la predicación y la enseñanza públicas. Esto es así por una simple razón: estos dos ministerios son, en la sabiduría y el propósito de Dios, los medios primordiales que Él ordenó para reunir a sus elegidos y edificar a su pueblo. De todos es conocida la convicción que Pablo tiene sobre esto: «… agradó a Dios, mediante la necedad de la predicación…» (1 Corintios 1:21). Aquí se utiliza la palabra griega kerugma, lo que se predica, lo que se comunica en calidad de heraldo en nombre del Rey. Dios ha ordenado que sea este medio el que traiga su gracia salvífica a los hombres. Leer más




La primacía de la predicación entre los deberes públicos del ministerio
18 / 01 / 2012

Albert N. Martin

Al considerar la cantidad de tiempo que atribuimos a las distintas facetas de la obra ministerial presupongo la primacía de la predicación entre los deberes públicos del ministerio. Como veremos, se trata de deberes privados y públicos a la vez, que están relacionados con el oficio de un anciano apartado para trabajar en la palabra y en la doctrina. Sin embargo, entre sus ministerios y responsabilidades públicas como orientar al afligido, supervisar, visitar a los enfermos, evangelizar, ninguno es tan vital como el tiempo establecido para la predicación y la enseñanza públicas. Esto es así por una simple razón: estos dos ministerios son, en la sabiduría y el propósito de Dios, los medios primordiales que Él ordenó para reunir a sus elegidos y edificar a su pueblo. De todos es conocida la convicción que Pablo tiene sobre esto: «… agradó a Dios, mediante la necedad de la predicación…» (1 Corintios 1:21). Aquí se utiliza la palabra griega kerugma, lo que se predica, lo que se comunica en calidad de heraldo en nombre del Rey. Dios ha ordenado que sea este medio el que traiga su gracia salvífica a los hombres. Leer más




El ministerio público y sus presiones privadas, Parte II
30 / 12 / 2011

John Benton

El ministerio cristiano: un enfoque bíblico de los problemas

Algunos libros sobre las presiones pastorales (como Going the Distance [Recorrer la distancia] de Peter Brain), aconsejan que si no queremos que el ministerio acabe por extenuarnos debemos tomarnos las cosas con calma: tomarnos días libres, disfrutar de vacaciones, “cuidarse”, etc. Y estoy de acuerdo en que no le falta razón. Comoquiera que sea, creo que soy fiel a la verdad si digo que muchos de nosotros nos vemos en situaciones—como el apóstol Pablo—en que no es tan fácil “tomarse las cosas con calma”. Leer más




El ministerio público y sus presiones privadas, Parte I
21 / 12 / 2011

John Benton

Yo no soy un actor y la congregación tampoco es el público. Si se quiere pensar en términos de una representación, lo cierto es que ustedes son los actores, Dios es el público y yo solo soy el apuntador con la tarea de recordarles el texto y la forma en que deben ejecutar la obra que Dios les ha entregado. Recordar eso alivia gran parte de la presión sobre el predicador.

Nota: Este artículo no trata la depresión clínica, una patología que precisa de tratamiento médico.

Tras hacer un elenco aleccionador de todas sus pruebas, castigos, azotes, privaciones y fatigas, Pablo pasa a hacer su famosa afirmación de 2 Corintios 11:28: “Y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias”. Leer más




La prioridad de pastorear el rebaño del Señor III
19 / 07 / 2011

Alan Dunn

El aspecto final de nuestro estudio es la visita pastoral y la supervisión privada de las ovejas: nuestra responsabilidad de alimentarlas, de proveer para ellas; nuestra responsabilidad de protegerlas, de guiarlas, de conducirlas y de dirigirlas. Con el fin de llevar todo esto a cabo, preocupándonos de todo el mundo, nuestra vida deberá estar implicada en la de nuestra gente a nivel privado, personal. Un verdadero pastor se preocupa por sus ovejas y en la relación que existe entre pastor y ovejas; este tiene la prerrogativa de iniciar el compromiso con ellas, y no limitarse a responder a la llamada de ayuda; él ve la posible amenaza que se dibuja en el horizonte porque es un vigía, porque está cuidando y observando el estado del rebaño. Tiene el privilegio de tomar la iniciativa con aquella oveja que, a su entender, necesita un cuidado, una provisión y una protección adicionales. Junto con la preparación de su sermón, con su ministerio de oración intercesora, el pastor tiene que estar al tanto de su rebaño. Esto es conocimiento general; sabiduría general. En Proverbios veintisiete, versículo veintitrés, dice: “Conoce bien la condición de tus rebaños y presta atención a tu ganado”. Leer más




La prioridad de pastorear el rebaño del Señor Parte II
19 / 07 / 2011

Alan Dunn

Tras haber descrito el ministerio de pastoreo de Cristo, en tercer lugar veremos cómo se debe dar continuidad a este ministerio de Cristo, hoy día, en el ministerio pastoral.

El ministerio de pastoreo de Jesucristo tiene su continuación, ahora, por medio de aquellos que Él da a la Iglesia, tras haberles dotado del Espíritu Santo y haberles capacitado para que sean pastores según su propio corazón; para que alimenten al rebaño con sabiduría y entendimiento.

En el libro de Efesios, capítulo cuatro y versículo once, Pablo nos dice de dónde proceden esos pastores. Aquél, que es Jesucristo resucitado y exaltado, dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros. Cristo, que es exaltado, concede dones a su Iglesia y, entre ellos, se encuentran esos hombres que son pastores, alimentadores y que son también maestros en el ministerio de la Palabra. Leer más




La prioridad de pastorear el rebaño del Señor I
19 / 07 / 2011

Alan Dunn

Vamos a estudiar la prioridad de pastorear el rebaño del Señor. Hemos visto anteriormente la prioridad de la predicación y también la prioridad de la oración.

Tenemos que ser los mejores predicadores que podamos y, por medio del ministerio público de la Palabra de Dios que tiene el pastor, intentar alimentar a las ovejas con la verdad de la Palabra.

De hecho, en Jeremías 3:15, el Señor promete: “Entonces os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con conocimiento y con inteligencia”.

El pastor es alguien que alimenta al rebaño de Dios con el alimento de las Escrituras; pero el pastor es más que un orador público y su ministerio de la Palabra de Dios va más allá de la predicación en el púlpito. Es un pastor y su preocupación es que cada oveja individual del rebaño del Señor reciba el alimento de la Palabra de Dios de forma personal y específica. Leer más




Que el obispo sea irreprensible
14 / 07 / 2011

Noble Vater

Esta exigencia encabeza la lista de los requisitos pastorales. El concepto es abarcador. El Señor exige esto de todos sus hijos (Filipenses 2:15), pero el obispo tiene que demostrar esta cualidad en eminencia. Tiene que ser irreprensible. De otro modo no puede ser un supervisor del pueblo del Señor. (Obispo significa uno que vela y cuida. Los obispos son pastores y ancianos también y viceversa. Véase Hechos 20:17, 28; 1 Pedro 5:1-4).

El problema de pastores que carecen de las cualidades morales es grave. Oímos constantemente de pastores que fornican o cometen adulterio; otros no gobiernan bien sus casas. Hay aquellos deshonestos en su conducta, en sus negocios, y podríamos continuar hasta que el alma amante de Dios estaría grandemente entristecida. El celo por la casa de Dios nos consume y decimos, “Oh Señor, ven a tu templo y purifícalo”. Leer más